Nueva lista de libros, corregida y ampliada. Cómo no.

Bien, me encantan este tipo de entradas, porque siempre significan novedades literarias (y alguna que otra frustración). Pero lo más excitante, es que siempre estas entradas son sinónimo de cómo poco a poco (muy poco a poco) voy construyendo mi biblioteca personal. Pequeña, pero con muchas posibilidades. Hay una frase que he leído mucho por ahí (tipiquísima de las redes sociales) que compara a la amistad con la tenencia de libros, y dice algo así como: los amigos son como los libros, no importa tener muchos, sino los mejores. La he detestado siempre porque yo sueño con “la gran biblioteca” en mi casa. Y me recuerda lo lejos que estoy de conseguirlo. Pero, supongo que esta frase retrataría también a mi pequeña librería, ya que la voy conformando de libros (bajo mi humilde opinión) bastante buenos. Y eso sí que me hace feliz. 🙂

Aquí voy.

FRUSTRACIÓN.

Hoy por hoy, considero a Jhumpa Lahiri mi escritora favorita. No sé si hay en el mundo ahora mismo alguien con la elegancia y la profundidad de esta señora, pero lo que sí estoy segura de que hay, es una terrible injusticia: ¡¿cómo es posible que dos de sus primeros libros estén descatalogados?! ¿Con quién tengo que quejarme? Una amiga mía estuvo en Madrid recientemente, y entró a “Casa del Libro” preguntando por esos libros (“Intérprete…” y “El buen nombre”) y le volvieron a decir lo mismo (des-ca-ta-lo-ga-dos). Ah, eso, sí, le recomendaron que intente buscarlos de segunda mano. ¿Segunda mano? ¿Se supone que la posibilidad que tengo de completar en mi biblioteca la obra de mi escritora favorita es consiguiendo sus libros de segunda mano? Qué injusticia, por favor. Sobre todo cuando entro a las librerías y veo aquellos odiosos stands repletos de pseudoliteratura (eh, tranquilos, es sólo mi humilde opinión, sin ánimo de ofender, pero con muchísima convicción). 

GUSTOS CAROS.

Hoy quería comprar un par de libros, y decidí revisar mi lista de libros pendientes para decantarme. Bueno, los tres libros que quería, cuestan 30 euros o más. [………….] Me ahorro las palabras. Se trataba de:

  • “33 revoluciones por minuto” DORIAN LYNSKEY – MALPASO EDICIONES, 2015
  • “La impaciencia del corazón” STEFAN ZWEIG – EL ACANTILADO, 2006
  • Robert Louis Stevenson, Cuentos completos (Literatura Random House) (carísimo, vaya)

 

Bueno, quería más libros, que no son tan caros, pero tampoco baratos.

NUEVA LISTA DE LIBROS.

Lo de poner la foto del libro que quiero es muy mono, pero no tengo tiempo, así que sólo pondré los títulos.

Me fascina leer las historias de los escritores, y conocer más de ellos. Uno de los géneros que me apasiona es la biografía, y estos libros recogen muchos datos e información acerca de grandes escritores.

  • Lo que tiene alas (Eduardo Jordá)
  • Vidas escritas (Javier Marías)
  • Mujeres y libros (Stefan Bollmann)
  • Verdad y mentiras en la Literatura (Stephen Vizinczey)

Ahora, soltaré mi vena más melómana con el siguiente libro. Mezcla historia con música. Fascinante, ¿no?

  • 33 revoluciones por minuto (Dorian Lynskey)

Una de mis grandes pasiones es la poesía. Y para ello quiero contar con mis poetas favoritos. Aquí algunos de los libros que quiero:

  • Antología poética de Pablo Neruda (Rafael Alberti)
  • Poesía no completa (Wyslawa Szymborska)
  • La esencia de Rumi (Coleman Barks)

Amo la buena narrativa. Algo bien escrito, para mí, siempre será superior a sólo una “buena historia”.

  • ¡Vivir! (Yu Hua)
  • De vidas ajenas (Emmanuel Carrère) (LO TENGO)
  • Los restos del día (Kazuo Ishiguro)
  • La luz que no puedes ver (Anthony Doerr)

Desde niña, siento una enorme debilidad por los grandes clásicos de la literatura. Crecí rodeada en mi casa con libros que mis contemporáneos ni sabían que existían. Sí, claro, como cualquier otra niña, leía los de “Barco de Vapor” (los que fueron mi primera colección, la cual, tras la migración, quedó atrás, como muchas otras cosas). Pero crecí con esos grandes títulos. Supongo que de allí nació mi fascinación por la buena literatura.

  • Grandes esperanzas (Charles Dickens)
  • La impaciencia del corazón (Stefan Zweig)
  • El idiota (Dostoyevski)

Y, cómo no, no puede faltar mencionar mi reciente predilección por los cuentos y los relatos. Así que, he aquí, algunos de los títulos que quiero:

  • Robert Louis Stevenson, Cuentos completos (Literatura Random House)
  • Rudyard Kipling, Relatos (El Acantilado)
  • El libro de los cuentos del mundo (Guillermo López)

Y para terminar, me gustaría tener en casa a Eduardo Galeano. Según se dice de él, ha retratado a Latinoamérica como nadie. Y después de lo ocurrido en Ecuador, se ha encendido en mí esa luz que me pide saber más de uno de mis orígenes. Porque, después de todo, por muy “mezclada” que esté, no dejo de ser latinoamericana.

  • Venas abiertas de América Latina (Galeano)
  • El libro de los abrazos (Galeano)

¡Ah! Casi lo olvidaba… Hay un par de libros más que me interesan mucho, dos son de la actual Nobel (Svetlana Aleksiévich), y otro de otra gran periodista (que fue asesinada, lamentablemente). Estas temáticas de investigación también me interesan mucho, porque siempre he estado detrás de la política internacional y de los sucesos del mundo.

  • Los muchachos de Zinc (Aleksiévich) ¡Sí, ya lo publicaron en castellano este año!
  • Voces de Chernóbil (Aleksiévich) Leí un fragmento, y … vaya. (LO TENGO)
  • Diario ruso (A. Politkóvskaya) Mujer valiente.

Lo primero que quiero hacer, es ir a mi librería habitual y preguntar cuáles de estos libros tienen en stock. Y si no, pues ya tendré que recurrir a las grandes superficies. Espero no ampliar más -de momento- esta lista, hasta que haya conseguido al menos unos cuantos de estos libros. Aunque, este es el cuento de nunca acabar.

Pero qué se le va a hacer…

🙂

Lihem.

 

Campos de trigo.

Quiero correr en medio de los campos de trigo, dorados al sol. Mirar al horizonte extenso, calmado, y tocar con mis manos las espigas a mi paso. Quiero estar lejos del ruido ensordecedor, de la insensibilidad y la pretensión. Sonreírle a la vida, soñar nuevos sueños; y dar la bienvenida al amor. Quiero escucharme a mí misma, quiero acariciar a mi corazón. Quiero estar con las personas que amo, y que me aman a mí. Quiero sentir su abrazo, y quiero abrazarlas también. Aunque sólo sea por un día. Aunque sea por última vez.

-Amira Akhtar.

[COSAS PEQUEÑAS.]


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Recuerdo que, cuando me sentía mal por algo, o mi mundo se estaba cayendo sobre mí, me detenía a observar algo pequeño: una flor junto al camino, una gota de agua, una hormiga, una piedrecilla, una hoja moviéndose al compás de la brisa, y deseaba convertirme en alguna de esas cosas. Tiene sentido. El mundo de “los grandes”, a veces se torna muy complicado.

-A. Akhtar.

¿CÓMO CREO MIS POEMAS?

Existe algo realmente fascinante para mí: el proceso de creación de un poema. He escrito tanto acerca de mi pasión por la poesía, que no me apetece repetirme ahora. Pero sí me gustaría compartir cuáles son las circunstancias que me suelen rodear en torno a la creación de un poema.

  • El primer verso: normalmente, en mi mente, aparece tallado, cual visión, el primer verso. Es el que da inicio a lo que luego será un poema, y normalmente me marca el tono del mismo: amor, desamor, fe, búsqueda, etc…
  • Sin tachones: un amigo que dibujaba hace mucho tiempo atrás, me enseñó una vez que, cuando un dibujante empieza a crear una pintura, jamás puede borrar sus trazos, o sea, lo que quedó, quedó. Eso me pasa a mí normalmente con mi poesía. No hago mil borradores, y la pulo hasta tenerla perfecta. Para mí, eso sería una especie de haram. Creo que el primer pensamiento es el más puro. El resto, casi viene a ser sobreactuado, y en ocasiones, anula el sentimiento voraz que originó el deseo de escribir la poesía.
  • El título: lo último, y más fatigoso para mí, es la asignación de un título. ¿Por qué ha de ponerse un título a todo? Créanme que ya entiendo porqué  Neruda empezó a nombrar a sus poemas por números. En muchos casos, es complicadísimo para mí titular, en una palabra o frase, toda la vorágine de sentimientos que encierran mis poemas.
  • Y ahora viene lo más importante. El principio de todo. Es lo que yo denomino “la semilla”. La semilla, es ese pequeño pensamiento, suceso, sentimiento, recuerdo, o lo que sea […] que se sembró en mi corazón, y de pronto, empieza a germinar, tomando la forma de un poema. (Debo matizar que me ocurre lo mismo cuando preparo sermones, o escribo un relato, etc…). Sí. Soy de esas que no pueden escribir nada realmente bueno, si un sentimiento real no está asociado a lo escrito de alguna u otra forma. Intento negarlo siempre porque me molesta en sobremanera que atribuyan todos y cada uno de mis escritos a mi vida personal. Difícilmente la gente puede atisbar la diferencia entre retórica y realidad que cubren mis escritos. Y es por eso que, normalmente, me cierro en banda cuando me preguntan si algo de lo que he escrito tiene que ver con mi vida personal. A no ser que sean amigos íntimos, claro.
  • ¿Papel u ordenador? Tengo varios cuadernos de poesía, precisamente porque siempre prefiero escribir en papel, a no ser que, en ese momento dado, sólo pueda hacerlo de forma digital. Creo que mis cuadernos, diarios y demás, son un verdadero tesoro. Y siento un vínculo tan sagrado a ellos, que, de ninguna forma, he sentido con algún cacharro de estos modernos, aunque bien me aproveche de sus utilidades. 😉

La imagen a continuación, es de un poema que he escrito hoy en mi cuaderno de poesía. Estaba yo tranquila, sentada en un rincón de mi casa, y de pronto me sobrevino el primer verso. Lo demás, simplemente fluyó. Dense cuenta del detalle de que no hay tachones. Es el poema original. Como siempre, me costó ponerle título, pero creo que acerté con este. Ah, también escribo la hora exacta en que lo escrbí, el lugar, la fecha, y, a veces, cuando ha sido escrito por un motivo en especial, escribo un par de palabras en clave para recalcarlo. Obviamente, también lo firmo. Y creo que esa es la parte que más me gusta 🙂 .

Lihem Ben Sayel.

  

[EXPERIENCIA]

Bien, este es mi diario virtual ¿verdad? Así que registraré aquí mi proceso como escritora. Ahora mismo estoy escuchando la B.S.O.  de la película “The kingdom of heaven”. ¡Me encanta! Bien, vamos a registrar un par de cosas más aquí.

Esta primera novela que he escrito, ha sido una especie de experimento. Necesitaba arrancar con algo para sufrir en mis propias carnes un proceso de esta índole. Obviamente, y siendo muy sincera, yo estoy consciente de que mi primera novela es primaria. Se la dejaré a quien quiera leerla, no hay problema. Pero no tiene nada que ver con el nivel al que quiero llegar. Cuando empecé a escribirla, no había leído ni a Capote, ni a Lahiri, ni a Echenoz, ni a Carrére… En fin, que no había leído a los que, ahora mismo, son referentes para mí en su forma de contar las historias. Recuerdo la impresión que me llevé al leer las primeras líneas de, por ejemplo, “Sinuhé, el Egipcio”. Vaya. Qué primeras líneas tan magistralmente escritas. Cuando yo me refiero a “literatura”, me refiero a maravillas como esa. Es por eso que tengo los pies sobre la tierra, y sé que esta primera novela es un juego de niños, nada más.

Se supone que ahora viene la parte seria del asunto. Quiero escribir una segunda novela. Este segundo proyecto sería más ambicioso. Mi propósito es reunir una prosa muy enriquecida, pero sin rellenos. En estos últimos años he aprendido a desarrollar mi capacidad de síntesis, en la que flaqueaba mucho. Eso se lo debo a escritores como Echenoz. Lo siguiente, es proporcionar una historia que no necesariamente deba ser un constante fluido de emociones, acción y sensaciones. He aprendido que, a veces, el narrador puede ser flemático, reposado, y su voz puede fluir como el pequeño hilo de agua que sale de un grifo. Eso me lo enseñó Jhumpa.

Así que, se podría decir que es ahora cuando, después de la experiencia adquirida en el primer proyecto, puedo embarcarme en algo relevante, en algo que, de verdad, yo me plantee publicar algún día. Esto me recuerda a Harper Lee. Tuvo que existir un “Vé, y pon un centinela”, antes de un “Matar a un ruiseñor”.

Sólo puedo matizar que estoy ilusionada. Creí que, al terminar esa novela, ya no querría saber más del tema, —da muchos dolores de cabeza. Pero no. No sólo quiero saber más del tema. Quiero profundizar en ello. Quiero sumergirme. Y quiero llevar a otros a que se sumerjan conmigo.

Mi primera novela fue ficción. La siguiente, posiblemente la ambientaré en tiempos contemporáneos. O no sé, ya veré. Las ganas, al menos, están.

Quiero ser prolífica.

-Lihem.

[UNA BUENA NOTICIA.]

Luego de haber estado trabajando arduamente día y noche, en el desenlace de mi novela, puedo decir que hoy, posiblemente hoy, sea el día que la termine.

No quiero hacer memoria de cómo empezó todo esto. La verdad es que sólo quiero decir: ya está, la terminé. Como le estaba comentando a mi esposo, el siguiente paso será imprimirla entera y darle una revisión más, —omitir palabras que estén de más, frases mal escritas, quito esto, pongo aquello, etc…Y una vez que haya pasado ese proceso de edición final, la volveré a imprimir otra vez, y la registraré. ¡Y ya está!

Luego de tanto tiempo (¡cuatro años!) habré terminado un proyecto personal en el que tenía ganas de estrenarme. Y no se lo pierdan… Ayer, sabiendo que hoy sería el día último de escritura de la novela (en lo que se refiere a contenido), me vino otra vez el deseo de comenzar otra novela.

Así que estoy pensando en los nombres de los protagonistas de mi segunda novela. Qué bien suena eso de : “mi segunda novela”.  ¿Por qué quiero empezar una nueva novela? Primero, porque amo escribir, y es natural que quiera enfrascarme en tareas así, a largo plazo. Segundo, porque ideas no me faltan. Tercero, porque, después de la experiencia adquirida con la primera, creo que la segunda será mejor en todos los aspectos. Sigo siendo virgen en el tema literario. Es decir, no tengo a nadie detrás presionándome y diciéndome en qué  forma que debo escribir, o qué debo escribir, etc. Puedo escribir TODO lo que me apetezca. Y esa sensación es sumamente gloriosa.

Además, quiero ser una escritora prolífica. Quiero escribir mucho. Estuve haciendo cuentas, y, en producción, esto es lo que tengo:

  • Un poemario. (He escrito muchísimos poemas, pero muchos de ellos no me gustan porque son demasiado absurdos y ridículos. Así que me quedaría con los buenos y haría un compendio de mis favoritos, y ya es un poemario.)
  • Prosa. (Esto podría entrar en dos categorías: inspiracional al estilo devocional (reflexiones), y ensayo (mi exposición acerca de uno o varios temas). De aquí podría sacar dos libros.
  • Mis tres preciosos relatos cortos. (Mi meta es llegar a cinco y ya tener otro libro. Pero ¿saben qué? Que igual lo dejo en tres, y sería mi primer libro de relatos cortos. En cuanto hiciera el cuarto relato, éste empezaría a formar inmediatamente de mi segundo volumen de relatos cortos. Que por cierto, ya tengo la idea del cuarto.)
  • Mi primera novela. (Esta bendita novela de 4 años de producción, pero cuya semilla viene germinando desde hace 9. Y al terminarla, después de celebrarlo, obviamente, me pondré manos a la obra con la segunda.)

Así que, haciendo estas cuentas, ocurrirá lo siguiente:

  • Voy a reunir mis poemas favoritos hasta la fecha, y crearé mi primer poemario.
  • Reuniré toda la prosa (reflexiones y demás) y será un solo libro.
  • Juntaré los tres relatos, y éste será un volumen: mi primer libro de relatos.
  • Imprimiré mi primera novela y la haré un libro.

Todo esto será primeramente registrado, y segundo, impreso en ediciones especiales que guardaré en mi biblioteca personal con mucho orgullo, cual tesoro.

17 de febrero del 2012 : empecé.

23 de marzo del 2016: ¿terminaré…?

Y para concluir, añado estas frases que me gustan mucho:

 

🙂

[LO BUENO, LO MALO Y LO FEO.]

Hoy es el día mundial de la poesía.  Pero me rehuso a publicar nada acerca del tema. Es muy tentador, porque soy amante de la poesía. Mi corazón está hecho de poesía. Mis sentimientos, todos ellos, se traducen en poesía. Así que, por lo tanto, si hoy escribiera algún poema, sería uno muy triste. Estos días han sido muy tristes. Y aún quedan días. Lo bueno de todo esto es el apoyo que tengo de mi amigo y esposo. También estoy feliz porque estaré varios días con mi hermano menor en casa. Y… Esta semana tendré mucho tiempo libre, así que empecé el desenlace de mi novela eterna. Mi meta es terminarla  este domingo.

Feliz semana a todos.

[UN POCO MÁS AL SUR]

Comienzo diciendo que desde hace algún tiempo ardía en deseos de cambiar un poco el sistema de este blog. Supuestamente, lo creé con el fin de escribir cosas más informales, sin llevar la presión de tener que escribir sólo prosa o poesía perfectamente estructurada. Hoy le he dado la vuelta en varios puntos:
  1. Para empezar, soy Lihem ben Sayel, no “Amira Akhtar”. De hecho, ya ni recuerdo porqué creé ese seudónimo. Lo usaré en algún momento desesperado, talvez; pero de momento, retomo mi nombre de siempre. (Vale, acabo de recordar por qué lo hice)
  2. A veces me vienen a la mente historias, relatos, que en verdad no me apetece publicarlos en “Memorias…”, porque deseo que conserven un secretismo que este blog sí posee.
  3. El tema de este blog te obliga a entrar en el post para poder leerlo. Me gusta este formato nuevo.
  4. Podré escribir cosas más intimistas.
Bien, después de esta breve introducción, me he animado a escribir algo. Pero dentro de un rato…
-LbS…

 

[ASUNTOS PERSONALES]

LECTURA

Ahora mismo estoy leyendo dos libros: uno de C. S. Lewis, llamado “Los cuatro amores”, donde, a mi parecer, expone con mucha inteligencia el tema. El otro libro que leo es de Bárbara Wentroble, y se llama “Intercesión profética”, que se ajusta a lo que estoy haciendo ahora mismo en mi vida espiritual. Lo denomino un libro muy bueno en la materia. También me compré otro libro. Lo que pasa es que no sé si regalarlo o quedármelo jaja… pfff.

AMIGOS

Ayer estaba pensando en mis amigos. Creo que tengo más de los que imagino. Sólo que hay amigos para todas las causas 😀 Es muy bueno tener amigos. Otra cosa son los confidentes. Pero amigos, sí, tengo muchos. Y esta verdad me ha llenado el corazón de alegría. Quedaron atrás esas épocas resentidas o temerosas, en las cuales pensaba que el mundo se había acabado. Nada más lejos de la realidad…

RUTINAS

Estoy feliz por los nuevos hábitos que he adquirido. Este año me propuse un par de cosas muy interesantes, que estoy cumpliendo, aunque cuesta mucho esfuerzo. Yo soy feliz cuando puedo disfrutar de un equilibrio en mi vida. Por ejemplo, si prospero en temas espirituales, pero descuido mi cuerpo, a mí no me vale. Y viceversa. Me siento plena cuando hay un equilibrio en mi espíritu, emociones, mi salud, etc… 🙂

MI AMIGO “SILVERMAN”

Y hablando de amigos, tengo uno que ha comenzado a publicar su novela por Youtube. Me gustaría darle un empujoncito por aquí para que, si queréis, le hagáis una visita. Creo que la idea es fantástica, y que llegará muy lejos.